Cerrar por decreto Marcos y Cordero
La conjunción de elementos turísticos con otros referentes a las explotaciones hídricas generan
dudas sobre si el sendero podrá continuar abierto al público o no
Si hay un enclave natural famoso visitado en cifras elevadísimas cada año que trascurre en nuestra isla, este es sin duda el sendero por el Canal de los Tiles a través de las galerías de Marcos y Cordero (con permiso de la Ruta de los Volcanes). No obstante, también se ha erigido éste con el dudoso honor de ser el que más polémicas suscita de unos años a esta parte. Hace ya algún tiempo, desde el consistorio de San Andrés y Sauces, al cual pertenece, decidieron pasar a cobrar un tributo de entrada a este transitado paraje. La medida no sentó nada bien entre la gente que, hasta
aquel momento, había tenido acceso totalmente gratuito al lugar.
Pero los problemas y las polémicas, lejos de desaparecer, se van fortaleciendo con la aparición de nuevas situaciones con las cuales parece que el destino no quiere que Marcos y Cordero sea admirado con facilidad por visitantes propios y extraños. Nueva ley Ahora resulta que un decreto del Gobierno de Canarias sobre seguridad en las instalaciones hidráulicas subterráneas acondicionadas en las islas (Decreto 232/2008 de 25 de noviembre) establece una serie de exigencias para mantener el acceso a los mencionados nacientes. Desde la Comunidad de Regantes de Los Sauces, que son los concesionarios de la explotación, se ha dado la voz de alarma: deben ajustarse al decreto. La citada normativa, en vigor desde el pasado 4 de enero, se encuentra actualmente en periodo transitorio para que las diferentes infraestructuras puedan adaptarse al nuevo reglamento. En este sentido, el Consejo de Aguas de La Palma ha pedido a la Dirección General de Minas del Ejecutivo regional un informe para saber cómo podría repercutir el decreto en el recorrido turístico que sigue la línea del caudaloso canal de Marcos y Cordero. El reseñado departamento deberá dictaminar si, con arreglo a la normativa, es posible visitar los emblemáticos manantiales ya que, durante la excursión, no queda más remedio que adentrarse en trece túneles de paso excavados en su día para que el canal de agua salvara diversos escollos orográficos.
El nerviosismo del consistorio Como es lógico, la posibilidad de que se corte con la capacidad de adentrarse en los túneles durante las caminatas por este carismático sendero, uno de los principales reclamos turísticos del municipio, preocupa en Los Sauces. Desde la alcaldía, Nieves Dávila ha manifestado que se está pendiente del informe de Industria, en concreto del Servicio de Minas, para actuar. También ha dicho que, desde el Ayuntamiento se han realizado las actuaciones pertinentes y que le competen al respecto de la normativa que regula la seguridad de las personas en instalaciones hidráulicas de este tipo.
Por eso aguardan a los respectivos pronunciamientos para concretar de la mejor forma el Plan de Actuación en el Sendero de Marcos y Cordero. Dávila recordó que el Ayuntamiento de San Andrés y Sauces tiene firmado con la
Fundación Marcos y Cordero -Fundación Canaria un convenio para el desarrollo del servicio de visitas turísticas
dentro de este municipio, cuyo objetivo es el desarrollo y aplicación del Plan de Gestión y Optimización de
Uso de El Canal y los Tiles, en base al cual el resultado del informe solicitado será vinculante para ambas partes.
Por esto, Industria tiene que tener en cuenta que Marcos y Cordero es algo más: se trata de un importante punto de explotación turística. La normativa establece en su Disposición Transitoria Única que “los propietarios y titulares de las instalaciones dispondrán del plazo de un año para completar, revisar o actualizar la documentación de seguridad
exigida por las presentes normas. Y en ello estamos. No queda más que esperar para ver “por donde rompe” todo esto.
Lo que si está claro es que, últimamente, en San Andrés y Sauces parece que les ha mirado un tuerto (con perdón para los que padezcan esta dolencia), y la suerte parece que no se acaba de alinear con sus intereses.
Si no, recuerden lo que pasó con el Charco Azul, que hasta por motivos ajenos a la acción humana, sufrió un severo derrumbe, el cual, dada la complejidad de la actuación, aun no han terminado de reparar.