Para los amantes del senderismo, del deporte del ciclismo o de la pesca, no hay nada tan recomendable, como alojarse en una casa rural, el contacto con la propia naturaleza. En esta ocasión, este alojamiento del que estamos hablando está al borde del municipio de Garafia. Esta casa tiene una arquitectura que es la original entre las personas que viven de la tierra, que poseen poco dinero o pocos recursos económicos, y entre las características que lo definen tenemos la sencillez y la búsqueda de lo funcional. No se busca lo artificial. Nos encontramos con un lugar de paredes gruesas y bien formadas, que logran proteger la casa del sol, y mantener el frescor. Y, la estufa de hierro que encontramos en el salón, nos evita el frío de la noche, que en ocasiones es bastante importante, pues el cambio de temperatura puede ser de golpe. Es algo muy diferente a lo que podemos encontrar en las grandes ciudades, con casas llenas de ornamentos, y rodeados de ruido, contaminación, gente que no conocemos.. Un dato curioso que tenemos que tener en cuenta, es que desde este alojamiento surge el camino real, que nos llevará al famoso caserío conocido como del “Roque Faro”, en la bonita localidad de Villa de Garafía. Allí nos encontramos con una vegetación preciosa y muy propia de la isla, del lugar, lleno de pinares. Y, desde allí, nos encontramos con unas vistas de tipo panorámico, increíbles, de una gran belleza, que seria una pena perder.

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