La Isla Mítica !

El Hierro

ISLAS CANARIAS
Viajar a El Hierro es alcanzar la parte más occidental del archipiélago canario además de su isla más pequeña. Apenas un peñón sobre las inmensas aguas del Atlántico, si uno no le presta mayor atención. Un auténtico paraíso en la tierra para el que se adentra en su superficie y descubre todo lo que tiene que ofrecer. El senderismo es una buena manera de explorar la zona, pero hay tantas posibilidades en ella, tantas versiones de El Hierro, que esta actividad es solo una de muchas.

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La Isla del Meridiano

Menos de 50 kilómetros separan un extremo del otro en El Hierro, pero algo contendrán cuando han sido declarados Reserva de la Biosfera por la UNESCO. En una distancia tan corta, resulta sorprendente encontrar densos bosques, piscinas naturales y costas bañadas por aguas cristalinas, perfectas para practicar el submarinismo y cualquier otro ejercicio acuático.

Su litoral, de hecho, no puede ser más variado en sus apenas 100 kilómetros. Desde los acantilados más escarpados hasta las calas y lagunas más tranquilas y accesibles. El conjunto de los paisajes marítimos canarios reducido a su mínima expresión, compactado y sublimado en las múltiples playas de El Hierro.

Como el resto de las Canarias, El Hierro (la isla con alma, como también se la conoce, la isla con calma), cuenta con un clima suave y apacible durante todo el año, por lo que visitarla no depende de una franja concreta del calendario y puede disfrutarse en cualquier momento. Tampoco hay que preocuparse por la masificación.

Espacios naturales de El Hierro

No es tarea fácil seleccionar alguno de los grandes éxitos de espacios naturales de El Hierro, pero aquí van algunos de ellos. Algunos de los lugares más espectaculares, hermosos, legendarios.

Mirador de la Peña

El mirador de la Peña ofrece una impresionante vista de la historia geológica de la isla. Desde sus 650 metros de altura, el visitante puede admirar la gran depresión de El Golfo, surgida a partir de la actividad volcánica hace alrededor de 100 000 años.

El Sabinar

Modelado por los vientos alisios, el bosque de la Dehesa es un escenario mágico y surrealista en el que las sabinas han ido adoptando formas  imposibles a lo largo del tiempo.

Roque de la Bonanza

Como tantas otras formaciones canarias, su origen es volcánico y emerge del agua con una caprichosa forma que esconde algunos secretos submarinos. Entre otros, la flora y fauna que viven en torno a él.

Cueva de Don Justo

La cueva de Don Justo es solo uno de los tubos volcánicos que recorren El Hierro. Desde aquí puede accederse a un entramado de galerías de más de 6500 metros de recorrido.

Reserva Marina del Mar de las Calmas

La Reserva Marina del Mar de las Calmas alberga desde su creación en 1996 el mayor y más rico ecosistema marino de la isla. Incluyendo cetáceos como los zifios, esos grandes desconocidos.

Punta Grande

Este acantilado se encuentra en el extremo más septentrional de El Golfo y muestra a través de sus paredes el desarrollo geológico de la zona durante miles de años. Algo así como los anillos de los troncos de los árboles.

Árbol Santo Garoé

Según la tradición, en tiempo de los bimbaches no había más agua potable en la isla que la que brotaba de este árbol. Hoy, se le rinde homenaje todavía con su representación en el escudo de El Hierro.

Actividades

¿Qué hacer en El Hierro? Qué no hacer en El Hierro. Emprender una ruta en coche, en bici o a pie, dejarse mecer por los vientos alisios practicando parapente, admirar los contrastes del paisaje, degustar un vino herreño acompañado de pescado fresco y quesadillas. La isla no se acaba con facilidad.

Su oferta es tan extensa como las posibilidades de alojamiento. Según los planes, según el presupuesto y según los intereses particulares. Abundan los apartamentos a orillas del mar, pero también las casas vacacionales, las casas rurales y las denominadas casas emblemáticas, viviendas alejadas de las zonas más turísticas y pertenecientes al conjunto histórico de El Hierro.

Por no hablar de los puntos de inmersión, que con una temperatura acuática que no sobrepasa los 25º C ni baja de los 18º C durante todo el año y una visibilidad submarina de hasta 50 metros, recorren todo el perímetro y deparan avistamientos de una enorme cantidad de especies de toda clase.

Y los lugares que hay que visitar, emplazamientos imperdibles como el centro de recuperación del lagarto gigante de El Hierro, la Cruz de los Navegantes (considerado como el punto más occidental del mundo durante mucho tiempo), el monumento al meridiano cero (que rememora precisamente la época en que la isla fue el meridiano cero), el parque cultural de El Julan con sus petroglifos bimbaches o el balneario Pozo de la Salud, considerado Bien de Utilidad Pública desde 1949.

Y sus encantadores pueblos. Valverde, El Pinar, La Frontera, La Restinga, Tigaday…

Cultura y gastronomía

También, naturalmente, la oferta cultural y gastronómica herreña, que es mucha y muy variada, igual que sus paisajes.

Aparte de pescados recogidos de manera artesanal y protegida y de vinos con denominación de origen, la tradición culinaria herreña incluye todo tipo de carnes, pero sobresalen (además de por ser menos habituales en la península) las de conejo y cabrito. Servidas con mojo rojo y papas.

Extendiéndonos más en la cultura de la isla y como curiosidad, El Hierro es la única de todas las Canarias que conserva el modelo de construcción tradicional del archipiélago, el tagoror, levantamiento de planta circular o elíptica y cercado por un muro de piedra con una entrada. El término proviene de la lengua bereber y significa ‘lugar de reunión’, que era para lo que se empleaba en la época de los antiguos aborígenes insulares.

De antiguos pueblos de origen bereber provienen también los abundantes petroglifos diseminados por toda la isla, lo mismo que la procedencia de prácticas artesanales y otras manifestaciones folklóricas que todavía hoy en día siguen muy presentes contribuyendo a hacer de El Hierro lo que siempre ha sido: una tierra mítica.