Senderismo en La Palma

Senderismo en La Palma

Senderismo en La Palma

Senderismo en la Caldera de Taburiente

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente está situado en el mismísimo corazón de La Palma. Y La Palma es, por definición, la isla del senderismo. Practicando senderismo en La Palma es la única forma de descubrir La Caldera es a pie. Un agradable sendero desciende hacia el centro de La Caldera. El camino es suave y bien trazado. La ruta de senderismo va pasando por diversos miradores hasta alcanzar la zona de acampada. Y es en este punto donde apetece hacer un alto en el camino. El agua del riachuelo es cristalina aunque helada. Un baño apto sólo para corazones valientes.

Roque Idafe

Para los antiguos habitantes de La Palma, el Roque Idafe fue un símbolo sagrado. Pero hoy es un hito para los senderistas que descubren La Caldera de Taburiente. El monolito se alza verticalmente a la izquierda del sendero. Antes de llegar al barranco, en nuestro descenso por El Reventón. La isla de La Palma fue habitada por aborígenes que vivían en el Neolítico. Adoraban a dioses de la naturaleza y cultivaron el arte rupestre. Y habitaron en cuevas naturales, moviendo sus rebaños de cabras a prados y dehesas. Por ello, bien podría decirse que los antiguos habitantes de La Palma fueron los primeros senderistas que tuvo la isla.

Senderismo en El Rio Taburiente

La Palma es la única isla del archipiélago canario con caudal estable en sus riachuelos. El agua proviene de la cornisa norte de La Caldera de Taburiente. Y alimenta las fuentes y riachuelos de ambas caras. El flujo de agua permanece constante. Y sirve para regar las extensas plantaciones en toda la isla de La Palma. En Dos Aguas confluyen los caudales del Rio Taburiente. Los senderistas deberán cruzar sobre piedras un importante caudal de agua. Pero desde aquí el agua se recoge en un canal, que la transporta hacia el Valle de Aridane. Es por ello que el sendero es bastante confortable, desde este punto hasta el final. La mejor opción de senderismo en La Palma es, sin duda, La Caldera de Taburiente.

La ruta en La Palma

El sendero clásico para descubrir La Caldera en un mismo día se inicia en Los Brecitos, a 1050 metros sobre el mar. Pero antes habrá que utilizar algún medio de transporte para alcanzar este mirador. Desde Los Brecitos, el sendero va en constante descenso , cruzando pinares centenarios. Dejamos atrás antiguas plantaciones de tabaco, con algunas casas deshabitadas. Tras dos horas de senderismo en La Palma, se alcanza el corazón de La Caldera de Taburiente. Luego prosigue un descenso abrupto por El Reventón, hasta llegar al Barranco de Las Angustias. Aquí merece hacer un pequeño inciso para visitar la Cascada de Los Colores. Luego se prosigue en suave descenso por el Barranco de Las Angustias, en sus últimos 6 Kilómetros de ruta. Quienes visiten La Palma no deberían perderse esta excepcional ruta de senderismo. No en vano fue declarado Parque Nacional hace más de 65 años.

Otras rutas de senderismo en La Palma

Además de La Caldera de Taburiente, no se puede dejar de recorrer el GR131 por la Ruta de Los Volcanes. Aunque otra ruta estrella es Los Manantiales de Marcos y Cordero.

El Senderismo en La Palma

El senderismo en La Palma ha sido tradicionalmente la principal actividad turística en la isla. Fueron los alemanes quienes descubrieron sus posibilidades a finales de los 80 del pasado siglo. Los primeros turistas que llegaron a la isla procedían de regiones del sur de Alemania donde tenían por costumbre hacer largas caminatas por sus montes pre-alpinos.

Poco a poco, se fueron incorporando a esta tendencia gentes de otras nacionalidades. Y finalmente los españoles también se animaron a andar.

Con su extensa red de senderos, La Palma ha ofrecido siempre una genial infraestructura para los caminantes. Además, el clima benigno y la espectacularidad de sus paisajes, han ayudado a que se consolidara como destino senderista.

Crisis

Pero actualmente el turismo está retraído por el solapamiento de varias crisis simultáneas:

  1. La llegada de pandemia, en Marzo del 2020, motivó la primera espantada turística, con cierre forzoso de hoteles y cancelación masiva de vuelos.
  2. La incipiente recuperación en el verano del 2021 quedó estroncada muy pronto con la erupción del volcán de Cumbre Vieja, lo que propició una segunda espantada turística.
  3. Y cuando ya parecía que la erupción finalizaba, una nueva ola de la pandemia golpeó el mundo y dio la estocada final a una actividad renqueante.

Hoy La Palma vive un auténtico cero turístico, sin vuelos de otros países y con hoteles cerrados y sin ocupación. Sólo algunos cruceros se atreven a recalar en la isla, dando un halo de vida a la maltrecha economía.

Exodo

Por otra parte, La Palma ha vivido un éxodo de población debido a la catástrofe volcánica reciente. Una parte de la población que vivía en el lado afectado y perdió su vivienda ha tenido que emigrar a otras islas en busca de un empleo que le dé sustento.

La Palma necesita urgentemente recuperar su actividad turística. Por ello hacemos un llamamiento a quien quiera visitar la isla para que venga y la disfrute, ya que sigue siendo igual de bonita como siempre.